sábado 7 de noviembre de 2009
Seguí Participando
Por suerte mi mente fue rápida, te reconocí, dije una puteada y me fui para otro lado. Mi reacción fue alejarme, tal vez aprendí la lección de escaparme de los problemas ajenos.
Simplemente no me parece justo que mala gente como vos consiga calmar y consentir sus caprichos de soledad y anden lastimando individuos uno tras otro; mientras que buenas personas como yo no podamos conseguir a alguien que valga la pena, una mísera compañía decente. No creo en el amor de la vida ni en los príncipes azules, creo que no pido mucho pero parece que es demasiado. Supuestamente todo lo que se siembra se cosecha, supongo que algún día. Yo todavía espero y por ahora sigo participando...
martes 3 de noviembre de 2009
Ley de Intuición
domingo 1 de noviembre de 2009
Different People
Los de este último caso somos más jodidos, lo admito. Más de una vez dije como chiste de "hacer una lista" de gente ingrata y difundirla, como un wanted pero al revés, para perderlas pero tenerlas bien identificadas, una especie de alerta o advertencia para tratar que nuestro sufrimiento ayude a que más personas aprendan la lección sin tener que pasar por el doloroso proceso. Pero lo que siempre me detuvo ante este proyecto loco(que no es el primero ni será el último) es que, depende la perspectiva de cada quien, para más de uno yo también estaría en la famosa lista.
¿Conclusión? Hay buena gente que para algunos no van a ser tan buenos, y hay gente de mierda que simplemente es mala pero que para muchos otros pueden ser buenas.
Tal vez deberíamos dejar a un lado los prejuicios y las recomendaciones y que, como dice la canción de Catupecu, solo nos cuenten lo mejor que de lo peor nos enteramos nosotros mismos...
miércoles 28 de octubre de 2009
Día D: Crónicas de un Plantón
Complejos con nuestro cuerpo, diferencias en la visión de las cosas con respecto al resto de la gente y, por supuesto, mala suerte en el amor. Porque aunque a veces no creamos en él y no queramos admitirlo, nos interesa. Me encanta disfrutar de la independencia de poder hacer las cosas que quiero sin la necesidad de alguien más, pero cada tanto está bueno tener una compañía. Y como me aburre la monotonía, por tooooodo esto uno acepta acceder a una cita a ciegas después de varios meses.
Es arriesgado apostar muchas fichas en una persona porque sabemos que se las puede quedar a todas la banca. Y así sucedió, no fue. Como uno ya es experto en estas situaciones y lo huele previamente, salí con mis amigos cerca del punto de encuentro para no me quedarme como la Penélope de la canción, esperando tristemente frente a la estación...
Pero el día d es lo peor: cada vez que te suena el celular, que se conecta o te habla alguien en el msn o te llega un mail pensás que es él/ella para decirte que Godzilla estaba bloqueando la puerta de su casa y que le robaron el celular y que se le quemó la computadora u otra excusa tonta o aunque sea una disculpa pero noooooo! ¡Por supuesto que no! Si no se dignó a dar la cara en el encuentro, ¿te pensás que va a aparecer y admitir un error? ¡Pero por favor! Me encantaría que lo hiciera para poder tirarle toda la bronca y el mal humor que se estuvieron fumando mis amigos y que solo le corresponde al jardinero(como metáfora porque me "plantó", ojala fuera el jardinero de Desperate Housewives o el de la versión local).
Lo que más me molesta es que me quite la fe que tengo en las personas, porque cuesta confiar y gente como esta pareciera que te dice "no estás equivocado, hay pocos que valen la pena y son tus amigos". Creo que cuanto más "normales" parecen(saben que odio la palabra normal pero en este caso la uso para que se entienda mejor mi punto), peores son.
Cambié mi búsqueda, ajusté las prioridades, me enfoqué en lo que realmente importa y quiero, pero me olvidé que con solo un cambio de actitud mío no bastaba, el asunto también depende de quién este del otro lado.
En fin, son cosas que pasan, que le pasan a personas reales de la vida real. Que me pasan a mí, tal vez a vos también y que está bueno saberlo porque, de alguna manera te hace sentir que después de todo no estás tan solo como pensás...
jueves 22 de octubre de 2009
Suceptibilidad a Flor de Piel
Las etapas de cambios siempre duran más de lo que esperamos. Por momentos pensamos que ya tenemos todo resuelto pero no, siempre aparece algo o varias cosas nuevas que nos desorientan y nos hacen olvidar de todo el esfuerzo que nos llevó el camino recorrido hasta el momento.
Es difícil dejar las manías de lado, modificar los defectos aún cuando se sabe que están y conviven con nosotros desde hace muchísimo tiempo, que ya son parte de nuestra personalidad.
¿Cómo se puede tener mal humor antes de las 11AM? La respuesta es fácil: teniendo un carácter de mierda y lo admito, me hago cargo aunque no estoy orgulloso. Me encantaría poder echarle la culpa a la menstruación pero soy hombre así que no tengo excusas.
Es uno de esos días en los que pareciera que todo el universo está en contra de uno, que todos se aliaron para que la pasara mal pero no es así, simplemente las pequeñas cosas que normalmente me caen mal y que no me preocupo en detenerme a molestarme por ellas cuando estoy bien, hoy, esas mismas cosas sencillamente no las soporto. Desde el viejo vendedor ambulante sin paletas que, siendo jueves es la tercera vez en esta semana que se sube al mismo colectivo que yo y hasta ya me sé de memoria su speech de venta, hasta ver tantos hombres lindos me pone de mala onda, ¿por qué? Porque me recuerdan mi abstinencia y me dan bronca.
Son esos momentos en los que necesitas escuchar música bien fuerte y comer todo el tiempo(o en su defecto, masticar mucho chicle, con globos molestos incluídos por supuesto) para evitar matar a alguien. Pero no querés mejorar tu humor, vos querés seguir de mal humor, estar encerrado en una burbuja solo, sin que nadie te moleste de ninguna manera y que ya sea mañana.
En fin, hoy debería ser sólo un punto aparte, un recordatorio de que todavía falta mucho por recorrer y que debemos seguir remando para no ahogarnos en el vaso de agua...
viernes 2 de octubre de 2009
Malas Costumbres
Las costumbres no son sanas… ni las buenas ni las malas. Porque si nos acostumbramos a algo bueno, cuando esto ya no está más la situación se convierte en un problema. Pero tampoco nos sirve acostumbrarnos a lo que nos hace mal ni a la falta de aquellas cosas que necesitamos.
Después de todo, las costumbres son simplemente un estado de comodidad, es conformarnos con lo que tenemos y no salir a buscar lo que realmente queremos.
El dilema está en que desde que nacemos nos crían para acostumbrarnos y desacostumbrarnos, por dar un ejemplo como pasa con los chupetes y los pañales cuando somos bebés: nuestros padres primero nos hacen usarlos por unos años y luego hacen lo imposible para que los abandonemos.
Hasta que crecemos y nos quedamos con lo que nos dan, con lo bueno y con lo malo… ¡solo por costumbre!
Creo que lo más recomendable es acostumbrarse a no acostumbrarse a nada.
domingo 20 de septiembre de 2009
Imposibles que un día Consigues sin darte Cuenta
Cuando nos empezamos a formar como personas aparecen los deseos, las ambiciones, los sueños… Y esta en nosotros mismos (querer)darnos cuenta de que para alcanzarlos debemos esforzarnos, a veces más, otras no tanto, pero si se quiere se puedo, por más complicado e irracional que parezca el anhelo.
Un claro ejemplo de que los imposibles se hacen realidad son mi hermana y mi cuñado. Durante años y años buscaron ser padres, se enfrentaron a muchos estudios, operaciones, tratamientos, y cuando más cerca creían estar, aparecía algo que les arrebataba las oportunidades. Pérdida de fe, desaliento, tristeza… pasaron por todos los estados pero, nunca bajaron los brazos. Hasta en los momentos más difíciles siguieron adelante, continuaron intentándolo. Y cuando menos lo esperaron, llegaron las palabras que tanto ansiaron: “van a ser papás”, y para doblar la apuesta, tal vez como un premio por la eterna espera, había dos corazoncitos latiendo.
Sin exagerar y siendo lo más objetivo posible, mi hermana fue la embarazada más linda y feliz que vi hasta ahora. Ella y su marido disfrutaron al máximo cada momento de esos 9 maravillosos meses y, hace ya 9 días, están viviendo su sueño: nacieron sus hijas Ambar y Serena.
Virginianas como el tío baboso que está escribiendo en este momento, son el fruto de las esperanzas de toda la familia que los acompaña orgullosa y comparte la alegría junto a ellos.
Todavía me siento un poco extraño al verla a mi hermana con sus hijas en brazos, saber que son de ellas, que son eso que más quería y ahora, lo que más ama, pero sin dudas me hace sentir satisfecho, me llena de ilusión.
Lo más increíble y extraordinario de todo esto es que dos pequeños seres de apenas unos cuantos días de vida me recuerdan que los sueños, por más imposibles que parezcan, si se quiere, algún día se hacen realidad.